Desaparecer al indio

El crimen de Domingo Choc Che demuestra la persistencia de la dominación colonial. El asesinato no puede ser analizado bajo la cosmovisión o las leyes occidentales, sino que debe ser comprendido en el contexto de los Q’eqchi’ y en el pensamiento histórico de la región.

El asesinato de Don Domingo Choc y el racismo en Guatemala

El racismo por sí solo no alcanza para explicar el linchamiento del guía espiritual y es necesario comprender el fanatismo religioso de las iglesias pentecostales que atraviesa a Guatemala y a América Latina en un contexto de pobreza y violencia. El odio a los otros, la impunidad y la defensa del privilegio se entrecruzan en este crimen intracomunitario ocurrido al sur de Petén, una región marcada por la pobreza, la degradación ecológica, la precarización laboral, el crimen organizado y la normalización de la violencia.

La violencia epistémica contra los pueblos indígenas

La injusticia sobre la validez del conocimiento ancestral ha sido una de las tantas prácticas racistas establecidas por la colonia. Durante cinco siglos, hubo un ataque sistemático para acabar con las maneras de producir, conservar y transmitir la sabiduría de los pueblos originarios. En las últimas décadas, el fundamentalismo religioso ha reeditado esta violencia simbólica para dividir a las comunidades indígenas y beneficiar la instalación de proyectos extractivos y monocultivos agrícolas a gran escala.

La muerte rápida y lenta del curanderismo Q’eqchi’

El asesinato de Don Domingo Choc Che pone de relieve el fanatismo religioso que se vive en Guatemala y la sistemática violencia que sufren los sanadores al ser sospechados de brujería. El fundamentalismo pentecostal se ha convertido en un racismo que persigue a la sabiduría milenaria maya que sobrevive a través de las familias y comunidades. La acusación de “brujería” a cualquier enfermedad o desgracia es la punta del iceberg de una intolerancia y discriminación que se remonta a la colonia y el conflicto interno.

El crimen de un terapeuta maya

El asesinato del Aj Ilonel Domingo Choc Che pone de relieve el papel de las iglesias en la propagación de la intolerancia. Al curandero lo prendieron fuego por la acusación de “brujería”, sin más prueba que el comentario de un tercero bajo secuestro y tortura. Tras ser procesados por el juez, tres de los seis asesinos aún siguen prófugos.

Domingo Choc Che: colonialismo y radicalismo religioso

La persecución instalada por la colonización española en el siglo XVI contra los guías espirituales mayas persiste en la actualidad. Mientras las iglesias cristianas demonizan las creencias indígenas, el Estado se beneficia de la conflictividad social y comunitaria para continuar con sus planes de despojo. En este marco, la hoguera que terminó con la vida del sabio maya es una expresión de las relaciones de poder desiguales y opresivas que atraviesan a Guatemala.

Sexualidad indígena y religión occidental

La intolerancia de la Iglesia hacia otras creencias construyó una religión racista y homofóbica. El cristianismo intentó despojar al individuo del control sobre su cuerpo y etiquetó a la homosexualidad como un pecado. A pesar del intento de implantar sus normas morales, el goce persiste en las relaciones sexuales dentro de las comunidades indígenas.

El varón-mujer en los pueblos originarios de América

Las históricas luchas del movimiento global LGBTTTIQA+ contra la criminalización, la patologización y la discriminación de sus identidades han tenido impacto en distintos estados nación hasta la obtención de derechos civiles como el matrimonio igualitario y la adopción. Sin embargo, son procesos que no se pueden homologar en la compleja pluriculturalidad mundial.

La imposición de la heterosexualidad en el mundo indígena

La literatura de la conquista, los testimonios de las comunidades y los diccionarios quechua-aymara evidencian la existencia de diversidades sexuales en el mundo indígena al mismo tiempo que replican el patriarcado. El sesgo judeocristiano de la colonia perdura en la heteronorma enquistada en el mundo andino. Mientras lo LGBTI+ en el contexto del neoliberalismo reproduce las lógicas racistas y clasistas; los cholos, pobres y maricones del Altiplano de Bolivia discuten el lugar de la homosexualidad y las disidencias sexuales en el Estado Plurinacional.

Las esterilizaciones forzadas en Perú: 20 años de impunidad

Entre 1980 y 2000, las peruanas y peruanos sufrimos un extenso conflicto armado interno. Fue un período de violencia muy intenso y la población campesina e indígena fue la principal víctima. El 5 de abril de 1992, a casi dos años de asumir la presidencia de modo constitucional, Alberto Fujimori dio un golpe de Estado.